Título: Hijos de Sangre y Hueso
Autora: Tomi Adeyemi
Páginas: 624Zélie Adebola recuerda cuando la tierra de Orïsha desprendía magia. Pero todo cambió la noche en que esta desapareció. Por orden del rey, los maji fueron perseguidos y aniquilados. Ahora, Zélie tiene una oportunidad de devolver la magia a su gente, pero para ello deberá ser más rápida y astuta que el príncipe heredero del trono, que está dispuesto a todo con tal de erradicar la magia para siempre. El peligro acecha en Orïsha, donde los leopardarios de nieve campan a sus anchas y los espíritus vengativos esperan escondidos bajo el agua. Sin embargo, el mayor peligro puede ser la propia Zélie en su lucha por controlar sus poderes.
¡Hola, lectoras y lectores! Gracias
a la casa editora y distribuidora Lectorum por esta colaboración. Este es un libro
bastante largo, sin embargo, es una novela entretenida y emotiva que más allá de
los toques fantásticos nos habla de la opresión de etnias. Es un libro bastante
intenso si ven con más atención estos toques realistas. La autora hizo un buen
trabajo en la escritura y con los personajes principales (los secundarios no
tanto). Hay más de dos puntos de vista en la narración, uno de los cuales
personalmente considero que no fue buena idea. No me apasionó mucho el asunto instalove
si se le puede llamar así, pero lo pude dejar pasar porque no es la gran cosa. Creo
que es una novela con mucho potencial a pesar de sus fallas.
Trama:
Zélie es la flor marchita de lo que
en un tiempo antiguo fueron seres llenos de magia y vida donde los dioses eran
seres presentes. Ahora Zélie ha tenido que vivir en una tierra tan marchita
como su propia magia y su gente, donde los humanos que no tienen magia y quienes
destruyeron la misma son los gobernantes. Pobreza, violencia, poder y esclavitud,
son algunos de los aspectos más importantes de esta historia. Zélie podría ser
la salvación de su tierra y la portadora de lo necesario para traer de vuelta a
la magia y sus dioses, pero tendrá que aventurarse lejos de su hogar y con
asesinos a su espalda porque lo menos que quiere el gobernante de Orïsha es
traer de vuelta la magia.


